Un chistes de animales.
Llega una señora a conversar con el cura:_ Padre, tengo un problema!
_ Dime, ¿Cuál es tu problema, hija?
_ Fíjese padre que tengo dos loras, bonitas, pero lo único que saben decir es:
_ Hola somos prostitutas, ¿Quieres divertirte un rato?
Le contesta el cura: _Eso está muy mal hija, pero le propongo algo. Yo tengo un par de pericos a los que he enseñado a rezar; Tráigame sus loras, las ponemos en la misma jaula con mis animales y ellos les enseñarán bien, y así se les quitará lo mal habladas.




